MiHospeda 2.0 – La red social de viajeros

Mayo 4th, 2012

Finalmente, después de mucho trabajo, estamos listos para presentarles la version 2.0 de MiHospeda, la red social de viajes y turismo.

MiHospeda te permite compartir tus viajes de una manera interactiva, pudiendo indicar los lugares que visitaste, ver los mismos reflejados en el mapa, y agregar todas las fotos relacionadas.

El uso es totalmente gratuito, solo tenes que ingresar a http://www.hospdea.com.ar/mihospeda.php, ingresar con tu cuenta de Facebook y listo!!

Cada viaje que cargas se agrega a tu perfil, lo mismo que los lugares visitados, podes cargar viajes en forma privada que solo van a ser vistos por vos, y compartir los mismos en Facebook con todos tus contactos.

Podes importar los lugares vistados de tu cuenta en Foursquare, con lo que cargar un viaje y compartirlo es solo cuestion de minutos.

Tambien podes conectarte con otros usuarios de la red, seguirlos para tener actualizaciones de sus viajes, y buscar en nuestra base de viajes y recomendaciones cuando estes planificando un viaje nuevo.

Tenemos planificadas muchas nuevas funciones que iremos desplegando en los próximos meses, te invitamos a que visites el sitio y nos cuentes que te parece y que mas podemos agregar.

MiHospeda, la primera red de viajeros y turismo de América.

Inauguramos nuestro sitio para móviles!

Marzo 29th, 2012

http://m.hospeda.com.ar/index_mobile.html

Ahora también podes recorrer nuestro sitio, buscar los mejores hoteles y leer nuestro blog en tu celular!

Simplemente conectate a nuestra dirección de siempre o directamente a http://m.hospeda.com.ar/index_mobile.html y empezá a navegar.

Ya lo probaste? Contanos que te pareció…

Rompimiento del Perito Moreno

Marzo 19th, 2012

Hay un espectáculo que nos da la naturaleza que pocos pueden decir haber disfrutado en vivo y en directo, y es el rompimiento del Glaciar Perito Moreno.

Cada vez con más frecuencia, el glaciar nos ofrece este espectáculo, resultado del crecimiento del mismo hasta la costa y el posterior trabajo del agua que lo circunda, generando un túnel que finalmente cede y da un show único de la naturaleza.

Se suele calcular con bastante exactitud los días que tienen la mayor probabilidad de rompimiento, y esto hace que la ciudad de El Calafate complete su capacidad de alojamiento con visitantes de todos lados que buscan vivir la experiencia en vivo y en directo.

Previo al rompimiento en sí, el Glaciar hace desprendimientos de bloques que fácilmente tienen el tamaño de un edificio pequeño, los cuales son un espectáculo en si mismos al impactar en el lago.

Las rupturas se han hecho cada vez más frecuentes, siendo las ultimas en el 2004, 2006, 2009 y la más reciente el 4 de Marzo de 2012, siendo a las 3:30 de la madrugada con lo que no pudo ser vista por los turistas.

Les dejamos unos videos sobre los desprendimientos previos a la última caída, y un video de un rompimiento completo previo.

Encontrá los mejores hoteles, hosterías y cabañas en El Calafate.

8000 Km por la Argentina, día 23: volviendo a casa

Febrero 6th, 2012

Repitiendo la historia de 5 años atrás, desayuno en el Hostel de San Luis con las personas que estaban alojadas: Un canadiense y su hijo, de recorrida en un trip en Bicicleta a favor de no-me-acuerdo-qué causa (me dejaron una tarjetita con una dirección de mail), y un muchacho de la comunidad mapuche “Mellao Morales”. Conozcan algo más aquí: De modo que esta vez no fui yo quien inicio la conversación en torno de la minería contaminante.

A las 10 de la mañana ya estoy en camino, de vuelta… De vuelta a pasear, porque después de 23 días, esto ya es un modo de vida. Si estoy en San Luis, a 800 Km. de Buenos Aires, y no sé cuándo voy a volver… ¿Por qué no conocer los alrededores, Potrero de los Funes, y cualquier otro lugar que haya por ahí? Así que, GPS mediante, decido dar unas vueltas antes de continuar camino… después de todo, es temprano, y el viaje de vuelta no debería llevarme más de 10 horas.

Son menos de 20 Km. El camino es una avenida –a la sazón, de única mano , por la que se llega hasta Potrero de los Funes “Avenida del Viento Chorrillero”.

Circuito Internacional

Hay una rotonda, si no recuerdo mal, donde se toma hacia la izquierda-norte, hasta llegar a algo llamado “Circuito Internacional”. El cartel me sorprendió, porque no sabía que hay un circuito de carreras ahí! Uno de verdad! Y se puede transitar, como una calle más. Obviamente, no como en una competencia, y menos durante ese día, en el que había una competencia ciclística.

En el centro del circuito hay un embalse, y a lo largo del recorrido pueden encontrarse salidas a las calles de la población, y un hotel bastante importante.

El Volcán

Ya comenzando a volver, no sé por dónde me metí, y llegué a la pequeña población de El Volcán, muy bonita para pasear, donde también hay un río con un Camping.

A la vuelta, ya buscando la Ruta Nacional 7 como para volver ya a casa, debo haber tomado la Ruta Provincial 20, con peaje, pero al estilo puntano: Autovía de dos carriles por mano.

Finalmente, llego otra vez hasta el empalme con la por aquí Autopista Nacional 7, ya mentalizado de que es el fin del viaje. Pero no aún; más adelante leo en un cartel “Acceso al Dique Paso de las Carretas”. No resisto. allí voy. Son como 20 Km. Hoy, no los haría de nuevo.

El resto de viaje es la inmensidad de la Pampa. Aburridísimo. Sólo por cortar un poco, y para conseguir combustible, entro en la localidad cordobesa de Laboulaye. Son las 5 de la tarde y la siesta está mas viva que nunca en este lugar.

Ruta 7

La ruta 7 esta en muy buen estado. En mi viaje anterior del año 2006 había un tramo completo que no estaba habilitado, debiendo tomar por un desvío de varios Km. de tierra; esa tierra finita que vuela y vuela… Hoy, las obras finalizaron y la ruta conserva su traza normal.

La obra de Francisco Salamone

Como broche de oro de este viaje, me hago un regalo inesperado: Ni bien la ruta 7 entra en la Provincia de Buenos Aires, pasa por el pueblo de Vedia, en donde el Ing. Francisco Salamone dejó como legado dos de sus obras. Una de ellas, el Palacio Municipal. Ya es de noche y por suerte, está bien iluminado, con lo cual puedo tomar unas fotos que de otro modo no hubiera podido, ya que difícilmente iría a Vedia especialmente (son 300 Km. desde Buenos Aires), excepto si un día decido hacer la Ruta de Salamone completa.

Como siempre, el último tramo de cada viaje es alguna de las autopistas de acceso a Buenos Aires. Esta vez, el Acceso Oeste, un domingo, a ultima hora de la noche, me recibe iluminado.

A las 0:10 llego a casa.

En Facebook, publico como resumen:

* 23 días

* 7729 kilómetros

* Alojamiento en 13 ciudades y pueblos distintos

* 11 provincias en dos países

* 3 salames cordobeses con pan casero,

* 1 kilo de aceitunas, 1 melón,

* 10 nueces… Pero tres kilos menos!

* 10949 fotos y 78 videos

* Vicuñas, zorros, flamencos, guanacos, arañas…

A quien no quiso acompañarme, mis respetos.

A quienes me acompañaron algunos días, MUCHAS GRACIAS!

A quienes me acompañaron cada día, MUCHAS GRACIAS!

Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 Km por la Argentina, día 22: termas de Cacheuta

Febrero 6th, 2012

Y se van acabando las vacaciones… Es una pena, porque el clima cuyano en esta época todavía me hace vivir la ilusión de un verano prolongado. Pero bueno, ya es el día 22; tampoco es muy fácil andar dando vueltas por ahí durante tanto tiempo, alejado de nuestras cosas y afectos. De modo que volver no está mal.

Y qué mejor para despedirse que un día de relax. Ya que me habían gustado tanto las Termas en Fiambalá, finalizar el viaje con otra visita a Termas, esta vez las de Cacheuta. No las conocía ni siquiera por fotos, Así que no sabía con qué me iba a encontrar.

Camino a las termas

Armando el equipaje como para el viaje de vuelta, salgo hacia el sur por Av. San Martín a Godoy Cruz, y después la Ruta Provincial 82 hasta Cacheuta. Parte de este camino lo hice ayer al volver desde Uspallata; hoy es sábado y hay mucho tránsito.

Todavía me parece curiosa la vista de algunos de los cerros más altos de los Andes desde un sitio tan cercano a la ciudad.

La última parte del camino es muy bonita, entre cerros. Es una mañana clara y soleada.

Tip: Para visitar las Termas hay dos opciones: Una es el Spa (TermaSPA Full Day) y la otra es la de las Termas, de mucha más capacidad, y más accesibles. En el website de Las Termas se puede conseguir más información.
Tip: La ruta 82 se termina ahí; no continúa más allá de las termas, Así que el paisaje para disfrutar no es más que lo que veas para llegar hasta allá.

El lugar para estacionar no sobra, pero me las arreglo para conseguir uno. La entrada es algo más cara que en Fiambalá, pero… Vale la pena!

Hay mucha gente y eso me hace dudar de cómo será quedarse ahí todo el día, pero pronto se van las preocupaciones, al ver cómo es el predio. Primero doy una vuelta por la parte de los asadores y quinchos, ya bastante completos para la hora que es. Y después, encaro ya para la parte mas baja…

Termas de Cacheuta

El predio se ubica mas bien en la parte baja de una quebrada, por lo que la entrada está hacia arriba, a unos 30 metros. A lo largo de los senderos con escaleras se van disponiendo los piletones. También hay 4 piletones grandes en un área cubierta. Pero lo bueno de cómo se han construido es que, a diferencia de Fiambalá, en donde el agua pasa de pileta en pileta enfriándose un poco en cada una, aquí hay una extensa red de cañerías de abastecimiento que llega a cada una, con lo que los sitios más alejados no tienen necesariamente el agua más fría.

Al ir paseando con la boca abierta como si estuviera en Disneylandia, el lugar que más me llamó la atención es un barcito con una barra a medio nivel entre la entrada y la base del predio, con una vista espectacular del lugar.

Unos mates en las termas

Finalmente, llegué a la parte baja, elegí unas piedras muy confortables para quedarme y pasé Así la tarde, entre chapuzones, lectura y mate.

Tip: No se permite meterse al agua si no es con mallas (no shorts las chicas o pantalones cortos los hombres). Por suerte, esta vez me acordé de ponerme una malla antes; no como en Fiambalá, que me bañé con pantalones cortos porque la había dejado en el hospedaje.
Tip: Hay mucha vigilancia por todos lados. Portarse bien.

Relax y descanso en las termas

El lugar cierra a las 18:30; estas mismas personas de Seguridad van por todos lados avisando. Me hubiera quedado más, pero tenia que estar en San Luis Capital a una hora razonable. Además, había comido prácticamente nada en todo el día. No estaba mal irse.

A la vuelta no hay tanto tránsito; en menos de una hora estoy en el estacionamiento de un WalMart junto a la Circunvalación, comiendo unas empanadas. Y otra media hora después, ya en camino por la Ruta Nacional 7. Son 260 Km.; a las 23 debería llegar al Hostel.

Nuevamente el GPS me ayuda a llegar, porque la verdad es que no me acordaba de nada de mi estadía anterior. El hostel está igual que 5 años atrás; lo que no tiene es Internet… De cualquier modo, estoy contento, cansado y relajado al mismo tiempo. Me termino el melón de Rodeo con el chico que estaba de turno, y me voy a dormir.

Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 km por la Argentina, día 21: circuito a Villavicencio

Febrero 6th, 2012

Fiel a mi estilo paseandero, y después de una ducha caliente y un desayuno como la gente (café, leche, medialunas, mermelada, manteca; mas las sábanas limpias de anoche: El coctel de La Felicidad), salgo a la calle, esta vez para conocer el Hotel de Villavicencio (donde no había estado) y alguna otra cosa más.

Para ir hasta allá, nuevamente San GPS me guía hasta la Ruta Provincial 52, por el Departamento Las Heras.

En el camino hay una planta de la Cementera Minetti, quien ha instalado también un puesto de información turística, atendido por Eliana, una mendocina absolutamente bonita que estuvo viviendo en el exterior. Me quedé un buen rato allí, conversando, de cosas muy interesantes acerca del Municipio, pero que no voy a detallar.

Saliendo ya, la pendiente va ascendiendo por una ruta recta, aburrida, de cemento, con muchos saltos por las juntas de dilatación. El panorama cambia cuando el camino empieza a adentrarse en el cerro.

Hago una parada en un centro de interpretación de Flora y Fauna, sostenido por la embotelladora de aguas.

Tip: No da para más de media hora, pero tiene un parque muy bonito y cuidado; lo que no recuerdo es si tiene mesas y sillas para picnic.

A poco de continuar el camino, se hace de ripio. Es bastante sinuoso, como después se podrá comprobar con las espectaculares vistas desde arriba; pero no es imposible.

Camino al hotel

En el acceso al predio del hotel hay un restaurante de muy buen aspecto que ofrece platos regionales. No me acuerdo los precios, pero sí me acuerdo de que no eran demasiado accesibles. A continuación, unos metros más adelante, está el acceso al Hotel. Hay una playa de estacionamiento para dejar los vehículos y continuar a pie.

El hotel está cerrado desde hace varios años, pero aun Así, esta muy mantenido. Los que sí están abiertos son: El parque circundante y la Capilla.

Llegando al hotel

El parque de terrazas es muy lindo, y es una invitación para encontrar mil ángulos distintos para tomar fotografías. Incluso hay un mirador (de acceso moderadamente difícil; una persona algo mayor no podría llegar hasta arriba), que como recompensa nos ofrece unas vistas muy bonitas del Hotel en el medio del monte de Álamos.

Además de algunas flores y construcciones, pude entretenerme tomando fotos a un bicho muy simpático parecido a un cuis.

Capilla del hotel Villavicencio

La Capillita es muy bonita, con un estilo de construcción de esas maderas nobles que se usaba en los años ‘30s, y piso de cerámica. Dentro, tras el altar, hay una pintura que merece ser observada en detalle.

Después de la sesión de fotos, comí algo en el estacionamiento, y continué el camino. La parte siguiente, de ripio, empinada y sinuosa, es muy linda, y dan ganas de detenerse en cada curva para mirar hacia abajo.

Camino de acceso

En su ascenso y su ruta hacia el oeste, el camino parece subir hasta los nada despreciables 2800 msnm. Las vistas son espectaculares. Llegado cierto punto, hay que tomar la decisión de continuar adelante o volver por el mismo camino.

Tip: En el punto mas alto, mas bien, por varios kilómetros en la cima del cerro, los paisajes no son espectaculares. La ruta continúa hasta Uspallata. Cuando se llega allí, resulta que estás a 130 Km. de Mendoza, y si bien el camino en la parte del Embalse de Potrerillos es linda, después no lo es, ya que básicamente se atraviesan los suburbios del Gran Mendoza (Disculpen si no está bien dicho). Es la segunda vez que transito esta ruta con las últimas luces del día, y la verdad es que no la pude disfrutar. Como paseo de “La vuelta completa” (230 Km.) habría que planearlo con más tiempo. Una alternativa también es ir desde Uspallata hasta Las Cuevas (siempre de día), visitar el Cristo y volver solamente hasta Uspallata.

Acceso a Uspallata

Aqui, un acceso a Uspllata. Hay oferta de alojamiento allí; también hay una Estación de Servicio del ACA.

De modo que, si pudiera volver a elegir, desandaría el camino de la Ruta Provincial 13 y volvería a Mendoza por Las Heras nuevamente.

Llego al Hostel como a las 21, y mientras resuelvo qué voy a comer, me surge una invitación inesperada: “Estamos haciendo un asado; te prendés?” Un broche de oro para cerrar un gran día.

El resto fue la cena, conversando con otros dos pasajeros, uno colombiano y el otro francés, acerca del pasado reciente de la Argentina y Colombia. Sin duda, un lindo rato. A medianoche, ya me voy a dormir, que mañana es técnicamente el último día de vacaciones…

Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 km por la Argentina, día 20: Rodeo y sus alrededores

Febrero 6th, 2012

La verdad, estoy contento, aunque, irremediablemente, las vacaciones se acaban. El plan para hoy es conocer algo más de los alrededores de Rodeo – Tal cosa es lo que estuve averiguando anoche en la oficina de Turismo, y comenzar el “penoso” camino hacia el sur; hacia casa.

En el camino

Definitivamente termino de ubicarme en la geografía de Rodeo y su relación con la ruta, por lo que llegar rápidamente al empalme de la ruta 430 no es difícil. Se está construyendo el pavimento en esta ruta provincial; de cualquier modo el tramo de ripio está en muy buen estado. Es muy curioso de ver a lo largo de toda la ruta, por el piso, algo como gusanos, pero que, buscando por Internet, veo que son sanguijuelas. Son realmente muy feas, o dan impresión.

El camino es bonito, bordeado por cerros desérticos de colores.

Angualasto

Angualasto está a apenas 20 Km. de Rodeo, sobre una de las márgenes del río Blanco, que lleva sus aguas al Embalse Cuesta Del Viento. No es tan lindo como Tudcum, pero tiene un cerro con un mirador que nos regala unas vistas muy lindas del valle a sus pies. Allí, como vigía, hay una estatua del Cacique Diaguita Pismanta. También hay un museo, pero creo que estaba cerrado cuando llegué. De cualquier modo, los museos no son mi fuerte en los viajes.

Tip: En suma, vale la pena la visita; no es una distancia tan grande.

A la vuelta, quiero pasar por la parte “turística” de Cuesta del Viento. Los clubes o sitios que ofrecen “infraestructura” para la práctica del Windsurf, están en la margen oeste del embalse, y no donde estuve ayer. El camino que llega al lugar es de tierraarena, en algunos sitios, encajonado. Se pasa por algunas fincas, y un Hostel; si no recuerdo mal, hay carteles indicadores.

Finalmente se llega a uno de estos paradores. Ya ha pasado el mediodía, y se nota que el viento empieza a arreciar. Si no vas a hacer Windsurf, es realmente muy molesto.

Las vistas desde este lado del embalse también son muy lindas. En algunos lugares hay algo parecido a Playas de arena, pero son mas bien de piedritas, muy sueltas; o bien el suelo mojado es de una arcilla muy traicionera para patinarse y caer.

Caminé un poco hasta la costa norte; a la sazón donde iban rompiendo las olas – porque a esta altura de la tarde, el viento ya forma olas. Pero el sol pega fuerte y el viento es muy molesto.

Me voy volviendo. En el camino, paso por el otro “Parador”, que no es mas que un micro de larga distancia de los ‘70s que parece abandonado. Hay otras construcciones de madera cerca que parecen abandonadas.

Un guia inesperado

Al llegar al primer parador, donde había quedado el auto, sale a encontrarme un guía inesperado: Un nene que no debía tener aun 4 años, muy charlatán, al que apenas le entendía. Me llevó por la costa, y me divertí mucho con él. Me llamaba la atención que el nene venga conmigo sin que nadie repare en ello; me hacia sentir incomodo. Después apareció su Mamá, una chica muy joven y bonita. Me quedé un ratito conversando y me fui, porque el plan era llegar a Barreal antes de que cayera el sol.

Así que, una vez mas, el camino hasta Bella Vista pasando por Iglesia. En distintas ocasiones, creo que terminé recorriendo ese tramo de la ruta como 8 veces! Pero esta vez iba a ser la última.

Laguna seca

El camino es entonces ahora por la Ruta Nacional 149 y después la Ruta Provincial 436. Es una ruta sin demasiadas complicaciones, de pavimento en normal estado. Por el camino se pasa por una laguna seca, al estilo de la Laguna del Leoncito, en Barreal, pero mucho mas pequeña, aunque con las mismas características de tierra lisa arcillosa, cuarteada por el sol. Merece una visita; solo hay que entrar desde la ruta.

Tip: Sin embargo, conviene prestar atención, ya que no se puede salir de ahí en cualquier punto (el lecho suele estar a un nivel mas bajo que la ruta) y además, aunque te cause gracia lo que escribo, es fácil perderse sin una referencia. Por supuesto que los cerros son tu mejor referencia, pero al mismo tiempo no se ve claramente por dónde pasa la ruta.

Cosas que ocurren en donde el cielo es inmenso en general, y en San Juan en particular, veía nubes, algunas feas, pero no podía decir si estaban lejos o cerca. La cuestión es que sí, estaban cerca, y de hecho llovió un poco.

Cambiando destino

Al llegar al empalme de la ruta que lleva a Barreal, el panorama de las nubes era bastante amenazador, aunque es sabido que por esos lugares no llueve nunca. Entonces fue cuando tomé una de las mejores decisiones del viaje: Si bien Barreal es muy lindo, ya lo conocía, y la perspectiva de un tiempo nublado o hasta lluvioso no lo hacía atractivo.

Por qué no, entonces, pasar los dos días que quedaban en Mendoza, y recorrer aquellos lugares por los que no había pasado en 2006? No fue una decisión; fue mas bien un flash: Llegar a Mendoza por la Ruta 40 iba a ser incluso más rápido que lo que me hubiera tomado llegar a Barreal; además, me hubiera perdido de la mitad de los paisajes porque iba a anochecer. Era un hecho.

Llegando a San Juan

De modo que ahí estaba en camino, de nuevo. Para las 19:30, las últimas luces del sol me encontraban comiendo unos sándwiches al costado de la autopista en el borde de San Juan Capital, y llegué al Itaka – Mi Hostel en Mendoza – algo después de las 21. Nuevamente, el GPS me salvó, aunque no es difícil llegar a la calle A. Villanueva (de las más lindas de la Capital).

Me encontré con algunas diferencias después de 5 años: La Avenida se convirtió en un centro de bares y pubs, amen de la proximidad con la Universidad, que ya estaba, por lo que estacionar es imposible. La parte de adelante del Hostel, en construcción en mi visita anterior, hoy es un Pub lleno de gente; y el estacionamiento que ofrecían entrando por la calle de atrás, hoy es solamente un recuerdo. Así como se han transformado en habitaciones las que entonces eran las oficinas de una Empresa, en una construcción separada dentro del mismo predio. La oferta abarcaba las habitaciones bonitas en las que había estado anteriormente, con 4 o 6 plazas, y ésta habitación, en la que conté no menos de 15 personas. Bueno, después de todo no importaba, era sólo para dormir.

Tengo que dejar el auto en una playa a 150 metros; por lo menos, consigo un lugar. Esto es porque la playa se vacía a la hora en que terminan las clases. Cargar con parte de equipaje no es cómodo, pero, bueno, es lo que hay. El resto de la noche se va en navegar por Internet…
Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 Km por la Argentina, día 19: Recorriendo San Juan

Noviembre 4th, 2011

Como no podía ser de otro modo, el clima siempre es espectacular en San Juan. Es verdad, si dicen de allá “Donde vive el Sol”. Una cosa que noté fue que ya no estaba ese molesto viento con el que había llegado la noche anterior –y que no mencioné en el relato de ayer. El viento que había encontrado es el que le da el nombre al Embalse, a muy pocos kilómetros de allí, y que se empieza a levantar al mediodía y no termina hasta la noche. El dueño de las cabañas (cuyo nombre no recuerdo) me contó la leyenda alrededor de la Cuesta del Viento, que pueden leer aquí:

A la luz del día, el departamentito es muy prolijito y tiene todos los servicios. Las vacaciones se van acabando, de modo que me voy a quedar un día más en esta especie de “palacio”. Además, por la zona hay varias cosas para ver

Llegando a Rodeo

Rodeo es muy bonito. Su forma es la de un segmento circular, limitado por la Ruta 150 como arco, y su calle principal entre sus dos accesos como cuerda. Adicionalmente, en su punto medio hay otra calle principal que sale a la Ruta Nacional 150, cerca del empalme con la Ruta Provincial 430 que lleva a Angualasto. Álamos y Sauces con los cerros de fondo le dan un atractivo muy grande.

Pero bueno, primero lo primero, Así que, de nuevo a Iglesia a buscar la rueda. Cuando llego, las noticias no son buenas: No hay modo de que quede bien; la solución es poner una cámara. Acepto, pero le pido a Luis que me arme la rueda que va a quedar definitivamente con la cubierta que llevo como segundo auxilio –que tiene muy pocos kilómetros. Todo el trabajo, cámara incluida, me sale $ 100. ; poco en relación al trabajo que llevó. Desde ahí me voy hacia Tudcum, un pequeño pueblo de menos de 800 habitantes, que se promociona por sus dulces artesanales. Son 12 Km. desde el empalme de las rutas 150 y 412, donde está el Hotel de las Termas de Pismanta.

Tudcum

Como más de un lugar por los que me tocó transitar, Tudcum es un oasis verde en medio de cerros arenosos. Un lugar encantador; cerca del mediodía, con los chicos saliendo de la escuela; muchos obreros trabajando en mejoras en las veredas; transmite una paz amistosa y saludable. Me voy hasta la Capilla y la plaza; dejo el auto ahí y empiezo a caminar sin rumbo, por calles en medio de montes de álamos que aún no han perdido su verde veraniego, y que contrastan enormemente con el azul profundo del cielo que solamente se puede ver en San Juan. Y aquí es donde vuelvo a tener la misma sensación de hace 5 años atrás, cuando estuve en Barreal: Amo San Juan, su Sol, sus álamos, su cielo y su paz. Cada imagen está cargada de detalles. Una fiesta para mi cámara de fotos.

Tudcum

Caminando caminando llego hasta el borde mismo del pueblo, otra vez, donde el verde se corta abruptamente para dejar paso a los cerritos arcillosos; a los cuales se puede subir – no son mas de 30 metros – para ver nuevamente lo mismo, desde arriba, y maravillarse una vez más.

Me voy volviendo para Las Flores, esta vez totalmente de día, para visitar la Capilla, y después tomar el camino de unos 6 Km. para visitar la Capilla de Achango (MHN), del siglo XVIII, y su cementerio. Es un camino de ripio en buen estado, por un llano desértico, pero agradable.

Las Flores

Para llegar a este lugar sigo los carteles, pero la verdad es que no sé muy bien por dónde voy. Las Flores no se limita solamente a lo que se ve a los costados de la ruta; también hay varias fincas y caseríos en los alrededores, en un área de 2 x 2 Km.

Para visitar la Capilla hay que pedir a la señora que vive en el caserío que por favor la abra. Gente amable pero de pocas palabras; me quedé un rato dejando que me cuente cómo es la vida allí.

Embalse

Como a las 16:30 empiezo a volver hacia el Embalse. Me voy a tomar el resto de la tarde para dejar un poco de pasear y tirarme tranquilo a dejarme llenar por el paisaje, la tranquilidad, la lectura y unos mates. Son unos 30 Km. hasta la margen este del embalse, cuyas vistas en la costa sur son impresionantes.

Tip: El Embalse es grande pero no enorme (1300 Ha; aproximadamente 3.5 Km. de lado). Si se lo recorre hacia el lado de la presa, el camino tiene fuertes pendientes y no está en un estado acorde. Me metí de guapo, pero no debería. 500 metros mas allá del coronamiento, se pone difícil, aunque hay unos sitios muy lindos para parar. La parte acondicionada para el turismo está sobre la margen oeste, a la cual se accede desde Rodeo, un paseo que voy a describir más adelante.
Tip: No te olvides del viento: Si bien estuve a la tarde, estaba tranquilo, aunque lo esperable era volarse. NO es agradable para quedarse cuando sopla fuerte.

Atardecer

Me pude quedar un buen rato, aunque hacia las 19 hs. ya empezaba a refrescar. Es una muy linda experiencia haber visto la puesta del Sol desde aquí. Te lo recomiendo si tenés la oportunidad de hacerlo.

Ya regresando hacia Rodeo, como a las 20:30, me encuentro un pueblo lleno de vida, y una Oficina de Turismo donde me atienden muy bien. Lo que queda es ir a descansar para seguir viaje mañana.
Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 Km por la Argentina, día 18: Regresando de Chile

Noviembre 4th, 2011

Bueno, de este día no hay mucho que decir; me levanté muy temprano; pasé a buscar algunos regalos para mis amigos en Buenos Aires, y arranqué el camino de vuelta. El tiempo sigue horrible, pero ahora, además, frío.

Embalse Puclaro

Sin embargo, al llegar al Embalse Puclaro, a unos 600 m de altura, repentinamente pasé por el medio de una nube, y, en menos de tres kilómetros, el cielo se limpió totalmente, quedando de un color celeste profundo que me acompañó durante el resto del día.

Embalse La Laguna

Voy a obviar la descripción del camino porque ya la hice en el día 16. Nada mas voy a decir que, volviendo, las vistas son aún más espectaculares, especialmente la parte del Embalse La Laguna. A menos de 15 Km. del Paso, me encontré con tres “Apunados”; vehículos apunados; aunque era sólo uno de la caravana con ese problema, una camioneta 4×4 enorme. Junto con ellos, un Renault 6 de mediados de los ‘70s, parecía reírse de la situación, funcionando perfectamente. Creeme, el lugar es muy bonito, pero no quisieras tener un problema mecánico ahí a las 4 de la tarde…

El camino de regreso me tomó menos tiempo porque fui algo más rápido. Pero tuve dos demoras adicionales: Una, pinché un neumático (del lado argentino) : Por ir algo más rápido (pero no más de 70 kph), hay algunas piedras filosas. No sé cuántos Km. anduve Así hasta que me dí cuenta. La mayor parte del tiempo se la llevó el poder llegar hasta el auxilio y después volver a acomodar todo el equipaje, pero bueno; en suma, no más de 20 minutos.

El segundo problema fue que cuando en el puesto de Gendarmería me dieron la salida del país, inscribieron un tipo de documento equivocado, a pesar de que les dí mi Cédula del Mercosur; parece que anotaron “DNI” y ahora no me querían dejar entrar. La gente de guardia no era la misma que a la ida. Además, aquí sí me revisaron el auto, aunque con una atención muy cordial. Fue curioso; con lo que tuve “problemas” fue con la barrera fitosanitaria; no me dejaron ingresar con las aceitunas riojanas que había comprado algunos días atrás, ni con las nueces ni con los restos de mi almuerzo en La Serena el día anterior (esto, lo único razonable). Así que dediqué la hora entera que estuve ahí, esperando por mi trámite migratorio, a tomar mate, comer y conversar.

Pismanta

Cuando por fin pude continuar el camino, la prioridad fue arreglar el neumático pinchado, y también cargar nafta. Desde el Puesto de la Aduana, el primer lugar donde se llega es al desvío a Tudcum y Pismanta, con sus termas. Yo no sé si no vi algo, o no está bien señalizado; lo que pude ver es que Pismanta no es una localidad sino apenas el Hotel. Sigo entonces el camino hasta Las Flores, en donde hay una estación de servicio del ACA, pero que no tiene gomería.

Si bien todavía es de día y hay sol, es hora de comenzar a ver dónde voy a pasar la noche. El destino, según los planes y la recomendación de mi amigo Quique y de algunos sitios en Internet, era parar en el camping de Bella Vista. Pero ahora, la prioridad es la reparación de la rueda. No hay gomería en Las Flores –Un caserío encantador de no mas de 6 calles al costado de la ruta, aunque sí cabañas y hasta un Hostel (que me dio miedito). Me dicen que hay una gomería en la entrada de Iglesia, a 10 Km. al sur. Y hacia allí voy.

Encuentro la gomería (no donde dice el cartel que está). Me atiende Luis (si no me acuerdo mal, ése era su nombre), que estaba ocupado con otro auto. Cuando se ocupa de mi rueda, ya se estaba haciendo de noche. Lamentablemente, la cubierta se dañó de costado y no tiene solamente una rotura. El pobre Luis estuvo mucho más de una hora para quitar un clavo, tornillo o noséqué, que estaba muy agarrado; sin embargo, después del parche, la cubierta aún perdía, y me pidió que pasara al día siguiente.

Así que eso me dejaba nuevamente en las condiciones de los demás días: A buscar alojamiento de noche en un lugar desconocido. Me voy hasta Bella Vista; son como 12 Km. más hacia el sur. Con mucha suerte, y guiándome por unos pocos carteles, porque por lo demás, no se veía absolutamente nada, llego hasta el Camping… que está cerrado. Otra vez, entonces, lo de siempre. A desandar el camino; lo peor que podía pasar, a lo sumo, era volver a Jáchal a La Casita del Horror II… No! No quería eso!

Camino a Bella Vista

Camino de Bella Vista pude ver, con las últimas luces del día, que Iglesia no es un lugar para quedarse. Así que seguí en dirección al este. Lo peor entonces era hacer 65 Km. hasta Jáchal. Paro a preguntar en el Hotel de Pismanta; es un predio arbolado, con una construcción de los ‘50s, pero adecuada a una estética actual. Muchos autos – y muy buenos en el estacionamiento, no me daban grandes esperanzas de quedarme ahí esa noche. Me pidieron $ 240 por una habitación; algo que me daba lástima pagar. Decido continuar, dándome otra oportunidad, y 29 Km. más adelante llego a Rodeo.

Ya es decididamente de noche. Debo estar cansadísimo, aunque no me doy cuenta; salí de Chile a las 9:30; debe hacer más de 12 horas que estoy dando vueltas. No tengo la menor idea de lo que hay en Rodeo, porque durante el viaje de ida pasé de largo. Lo que sí puedo sentir es que hay un viento inusual.

Siguiendo derecho por una calle arbolada, la misma que es la entrada al pueblo viniendo desde el oeste, encuentro algunos lugares que dicen “Hospedaje”, pero todos cerrados. Hasta que uno no lo está, “Cabañas Los Capayanes”. La noche me sonríe una vez más. Hay lugar, un departamentito muy simpático para 6 personas, con estacionamiento y TV, que por los $100. que me piden por él, está espectacular.

A pesar de mi almuerzo de las 17 hs. en el puesto de Gendarmería, aún tengo hambre. Me cruzo enfrente y hay una suerte de polirrubro, que está abierto. Al lado hay también una heladería y café.

Tip: Ya les había contado que, supongo porque se hace la siesta, a la noche, la actividad finaliza más tarde, y no es raro encontrar todo abierto, y gente dando vueltas aun a las 23 hs.

En el polirrubro hay varias personas; algo muy común que vi en todo el interior es que cualquier sitio está bien para reunirse; fue la misma sensación que en el Puna Hostel de Catamarca, con gente entrando y saliendo todo el tiempo, y quedándose a conversar, tomando una cerveza. Aquí nuevamente, y no me acuerdo bien cómo, pero debe ser porque vi algún afiche o volante pegado por ahí, surge nuevamente el tema de la minería. Me quedé más de media hora conversando. Esta vez, mi interlocutor era quien estaba en contra de la explotación, pero me contaba que era la única persona en el pueblo, o solo unos pocos más, y, si bien era respetado y no recibía intimidaciones por eso, estaba solo en un mar de vecinos a favor de las mineras. Una decepción más.

Volví, me tomé unos mates y me dormí. Una vez mas, fui afortunado.
Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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8000 Km por la Argentina, día 17: La Serena, Chile

Octubre 28th, 2011

Noche reparadora y desayuno tranquilo en el patio de la casa de la señora Iris. Esta vez fue con galletitas y mermelada, y café. El tiempo está horrible; no hace frío pero esta nublado y, sumado a mi sensación de incomodidad, nada luce. Iris me da un pequeño plano de la ciudad, y finalmente me puedo ubicar –apenas geográficamente. A media mañana, voy para donde el auto había quedado guardado, a una cuadra, para iniciar el paseo. Arranco y me encuentro con muchos autos y mucha gente por la calle.

Tip: Tampoco en La Serena se puede estacionar; hay muy pocos lugares, y el estacionamiento es medido.

Y viendo el mapa me doy cuenta de que Iris está apenas a 6 cuadras del centro sobre la calle Balmaceda, una de las principales del lugar, por lo que haber salido con el auto es un error. La solución que encuentro es dejarlo en el estacionamiento de un Shopping, y seguir caminando.

La Serena

De modo que hice eso; sin plan, caminar al azar. Lo que me encuentro es una ciudad algo antigua y pintoresca y con mucha gente dando vueltas por todos lados. No tenemos nada Así en Argentina. Recientemente me mostraron fotos de un barrio de Bogotá, a las que les encontré un parecido enorme.

La Serena es muy colorido, pero, insisto, el clima no ayudó a que las vistas se luzcan. Hay al menos 5 iglesias importantes, en un radio pequeño; varios edificios públicos… Hasta una penitenciaría! Y una Universidad y un Jardín Japonés, que lamentablemente, justo cierra los días Lunes. He visto también muchos Bancos, y varias galerías comerciales encantadoras, con un bar en su patio interno.

La Serena

También caminando el centro vi varios hospedajes, y encontré un Hostel. Las calles principales son como peatonales, de baldosas de vereda, pero los autos circulan por ellas, y no tienen cordones. Lucen bonitas.

Pasando el mediodía no sabía cómo almorzar… Al final, me decidí por armar unos sándwiches e ir a la playa, que, después de todo, era el motivo del viaje: Tocar aunque sea el Océano Pacífico.

A orillas del Pacífico

Allí fui entonces, el Mall-Shopping tiene un supermercado; me aprovisioné y fui a la Costanera. Comí con la compañía de un perro muy simpático, y después caminé por la playa. No había prácticamente nadie, lo que me permitió ver una variedad de aves marinas, muchas desconocidas en el Atlántico. también unos pájaros enormes, carnívoros, de aspecto amenazador.

Pero la verdad es que estaba muy aburrido, Así que encontré un Ciber y pasé el resto de la tarde ahí. Al volver hacia donde había quedado el auto, conversé un rato con una pareja de Santiago, con quien me crucé.

La Serena

Sin darme cuenta, se hizo de noche; di nuevamente una vuelta por el centro y me volví a casa de la señora Iris. Estaba decidido. No la estaba pasando bien y mañana mismo volvería a San Juan.
Autor: Ani Mal Plamet, perfil Google+

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